Coto

En la montaña oriental leonesa, compartiendo área con la alta montaña palentina yenfrentados a los Picos de Europa, existen pequeños cordales donde la nieve suele presentar mejores condiciones que en la parte astur de la Cordillera Cantábrica. Y en éstos, hay numerosas líneas, de cortas dimensiones por lo general pero siempre interesantes cuando se cubren de nieve. Una de estas líneas es la que tenemos aquí arriba, un entretenido recorrido en el corazón de la Sierra de Orpiñas que en buenas condiciones no ofrece mucha resistencia.

Sus pendientes ya de consideración requieren doble piolet para progresar con seguridad, y por si queremos subir a largos, algo de material variado. Las paredes de los laterales nos permiten asegurar en roca (subir por si acaso un par de clavos), pero también es conveniente llevar estacas, ancla o incluso algún tornillo por si encontramos helados los resaltes. El descenso lo haremos andando siguiendo el cordal, así que en principio no hacen falta descensores.

Para llegar al corredor, los hacemos bien desde Llánaves de La Reina. Éste es el último pueblo que encontramos cuando venimos de Riaño rumbo al Puerto de San Glorio, a media docena de kilómetros del alto. A la salida del pueblo tenemos un aparcamiento del cual sale una pista que cruza el río y va hacia el Este, a la Vega del Naranco. A los pocos minutos la pista se desdobla y vamos por el ramal inferior, a la derecha, que cruza el arroyo y continúa su rumbo. Vemos sobre nuestras cabezas una torre de vigilancia forestal, y sobre nuestras cabezas ya vemos bien marcado el desarrollo del corredor. Al poco de pasar por debajo de la torre abandonamos la pista y subimos, primero por prado y luego entre pinos, atravesando una zona de cortafuegos para llegar a los pies del pico. Un poco antes del inicio del corredor ya podemos parar a preparar el material (unos 50 minutos de marcha desde Llánaves).

Los primeros metros de ruta son fáciles, unos 40 grados. Al poco rato llegamos a un estrechamiento, donde puede haber un primer resalte fácil (45-50º). La pendiente vuelve a menguar un poco antes de encarar el tramo clave, una sección que puede estar helada para tornillos o limpia, para pasar en tapín-tracción. Durante un rato, la pendiente se acentúa y nos ponemos tranquilamente en unos 60 o hasta 65 grados. De todas formas es un corto tramo, que no supera los cinco metros. Luego seguimos a 45º para superar otro tramo empinado, sobre 50º. Aquí ya estamos junto a la salida y tenemos alguna terraza para descansar los gemelos antes de afrontar la pendiente final, unos 8-10 metros a 50º que nos dejan en la salida del corredor.

La actividad en sí nos puede llevar una hora, si subimos sueltos, o algo más si tiramos a largos. Aún estamos un rato por debajo de la cresta cimera, y vemos la cumbre enfrente pero no iremos directamente hacia ella. Subimos unos metros pasando por debajo y a la derecha de unas rocas y luego giramos a la izquierda, a ganar la cresta. Pasamos a la vertiente Sur y por ella ganamos la cima, en unos 20-25 minutos desde el fin del corredor.

El descenso más habitual se hace hacia el Este, siguiendo el cordal de la Sierra de Orpiñas y pasando el pico Abacedo, hasta que ésta termina en el collado del Boquerón de Bobias. Aquí giramos al Norte y bajamos a la amplia Vega del Naranco, donde tomamos la pista que al Oeste nos devuelve a Llánaves. es un largo descenso que nos puede llevar tranquilamente otro par de horas. Una opción más rápida, si las condiciones lo permiten, es acercarnos al Oeste y bajar a un collado entre el Coto Redondo y el techo de la Sierra el Alto de la Calar (en 20 minutos de ruta podríamos también coronar aquí). Aquí, por la parte izquierda, perdemos altura por fuerte pendiente (40-45º) que luego relaja y nos deja ir perdiendo altura poco a poco por el valle. En la parte inferior se cierra y pasamos junto al arroyo entre matorral para salir a los prados, y luego al poco otra vez en la pista de subida (una hora desde la cima). En diez minutos, estamos otra vez en el pueblo. Es un buen atajo pero ojo, no obstante, que este descenso puede no estar practicable si hay poca o excesiva nieve.

Disfrutad con cuidado de las buenas nieves de Orpiñas. Un saludo del Maquis