Canalón del Infiernu del Picu Fariñentu (Macizo de Ubiña)

Farinentu

Otra histórica línea oculta en las entrañas del Macizo de Ubiña, el Canalón del Infierno se encuentra a los pies de la cara Noroeste del Fariñentu. Es un itinerario poco recorrido, debido a lo enrevesado de su acceso. Esto mismo, junto a la escasa longitud de la canal, hace que se recorra menos que antes, pero sigue siendo uno de esos lugares por los que merece la pena pasar al menos una vez en la vida.

La longitud ronda los 300 metros, de los que 150 corresponden a la parte más pendiente, la que propiamente forma el corredor. Es una estrecha línea oculta, que sólo podremos ver cuando  entremos a ella, con una inclinación de unos 30 grados en la parte inicial y entre 45 y 55 grados en la salida. En principio, con buenas condiciones, podríamos surcarlo sin material extra aparte del típico invernal. Pero no está mal llevar algo de material de seguro, preferiblemente más abundante para nieve (anclas y/o estacas) antes que para hielo o roca (tornillos o fisureros), aunque por precaución no estará de más llevar material variado. Saldremos casi directos a la cima y el descenso lo haremos caminando por la cara Sur, hacia Tuiza, por lo que no hace falta llevar descensores. Mucho ojo con la aproximación y descenso en caso de haber carga de nieve, ya que es un recorrido muy propenso a aludes.

La aproximación al corredor es larga, bastante más que la actividad en sí, e implica subir mucho y luego perder altura para acercarnos a pie de ruta. Lo más habitual es salir rumbo al Meicín y la Forqueta del Portillín, remontar ésta y salir sobre la canal de Covapalacios, frente a los Fontanes. Aún lejos, al Este, veremos el Fariñentu con el Canalón oculto bajo los muros de su cara Noroeste. Perdemos altura por el valle para acercarnos al pie del Fariñentu. Según la nieve y condiciones, echaremos alrededor de tres horas para legar al pie del corredor.

Otra opción, larga pero más aventurera para dar sabor a la ruta, es entrar por la vertiente Este. Nada más salir de Tuiza, despues del depósito de agua, tomamos una senda a la derecha por la que sube la vía Normal al pico. Es un sendero que va subiendo las laderas del Valle de Corrales de forma directa, haciéndonos sudar de lo lindo. Más arriba pasamos por una fuente y el sendero va hacia la derecha, pasando una brecha para entrar en el vecino Valle Las Estacas, justo bajo Siegalavá. Seguimos el ascenso para salir al Bocarón, a casi 1900 metros. Aquí la Normal al pico gira a la izquierda; nosotros seguimos el descenso rumbo al Norte. Por aquí bajaríamos al Chegu de los Puertos de Agüeria, pero no bajaremos tanto. Por debajo de la cota de 1800 metros, a la izquierda, se abre un paso (Cuenyas Bermeyas) que nos permite salir a la parte alta de los Puertos (paso factible pero pindio, sólo practicable sin mucha nieve y ojo con el hielo). Desde este paso bajamos a un chozo y un pequeño lago, y luego seguimos bordeando la cara Norte del Fariñentu hasta dar cara al valle de Covapalacios. Aún lejos y todavía poco visible tenemos el Canalón del Infierno, al que tenemos que aproximar (de tres a cuatro horas desde Tuiza).

La pinta del inicio del Canalón del Infierno da fe del nombre de la canal, pero primero tenemos que llegar. La primera parte consiste en entrar al corredor, para lo que tendremos que superar una pendiente previa de 25-30 grados. Muchas veces está limpia y consiste en un pedrero tormentoso que tendremos que esquivar o sufrir. Una vez aquí, si aún no lo hicimos, toca preparar el material. Los primeros metros de canal son sencillos, sobre los 30 grados, y al poco la canal se abre. A la derecha dejamos una amplia vallina ciega y seguimos de frente. En el siguiente estrechamiento, la canal gira a la derecha y gana inclinación (sobre 45 grados). Ahora remontamos por una estrecha canal los últimos 100 metros (tramos de 50 y 55 grados), hasta salir a un hombro justo bajo la cima. Una breve pero cuidadosa travesía a la izquierda nos deja en la cresta cimera del pico, y en una decena de metros más remontamos para coronar y llegar al buzón cimero del Fariñentu.

Desde la cima, para bajar, sólo tenemos que hacerlo rumbo Sur. Podemos acercarnos al Bocarón, por donde viene la vía Normal, o tirarnos monte abajo por el Valle Corrales, directos sobre el pueblo (ojo con condiciones de mucha innovación, es un descenso peligroso por los aludes). En una hora de descenso directo ya estaremos 900 metros más abajo, en Tuiza, tras una buena jornada de montañismo invernal en uno de tantos rincones olvidados del Macizo de Ubiña.

Disfrutadla con respeto, ojo con la meteo y pasadlo bien allá arriba. Suerte y un saludo del Maquis.